El Ramadán es el noveno mes del calendario musulmán y uno de los momentos más esperados del año. Es el mes del ayuno, el cuarto pilar del Islam.

¿Por qué ayunar?

El ayuno no es una privación gratuita. Su objetivo es:

  • desarrollar el autocontrol y la paciencia;
  • reforzar la conciencia de Dios (la taqwa);
  • sentir el hambre de los más desfavorecidos y cultivar la generosidad;
  • purificar el cuerpo y el espíritu.

Las reglas del ayuno

Desde el amanecer (Fajr) hasta la puesta del sol (Maghrib), quien ayuna se abstiene de:

  • comer y beber;
  • fumar;
  • las relaciones íntimas;
  • los malos comportamientos (mentira, maledicencia, ira).

La comida antes del amanecer se llama Suhur, y la ruptura del ayuno al atardecer, el Iftar, tradicionalmente con dátiles y agua.

¿Quién está exento de ayunar?

El Islam es una religión de facilidad. Están exentos (temporal o permanentemente):

  • los enfermos y las personas mayores frágiles;
  • los viajeros;
  • las mujeres embarazadas o que amamantan;
  • las mujeres durante la menstruación;
  • los niños que no han alcanzado la pubertad.

Según los casos, el ayuno no realizado se recupera más tarde o se compensa con una limosna.

Los beneficios espirituales

El Ramadán es un mes de lectura del Corán, de oraciones nocturnas (Tarawih) y de mayor generosidad. Concluye con la fiesta del Eid al-Fitr, un momento de alegría y de compartir.

«¡Oh, creyentes! Se os ha prescrito el ayuno como se prescribió a quienes os precedieron, para que alcancéis la piedad.» (Corán 2:183)

Para organizar tus días de ayuno, prueba nuestra calculadora de ayunos.